Autora Marina de Chateaubriand

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El Arroz y Las Flores

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Sobre la nueva novela de la escritora Marina de Chateaubriand

Amigos lectores tenemos el agrado de compartir con ustedes un texto de opinión que nos llega sobre “El arroz y las flores”. La nueva novela de Marina de Chateaubriand que ya está disponible en formato digital.

 

Una vez más, y bajo la sutileza de su pluma aguda e inquieta, Marina de Chateaubriand vuelve al campo de la literatura con una novela que completa, lo que ella misma ha dado en llamar, La Triología.

Desde “Y extranjero tú fuiste en la tierra de Egipto”; pasando por “Las llaves”, la autora despliega su compromiso y conocimiento sobre temas vinculados a los procesos sociales y políticos que han sacudido a la humanidad a punto tal de condicionar la construcción de la subjetividad de los seres humanos.

Así es, como las formas de actuar, pensar y sentir han sido sometidas a la tergiversación que comenzó a crear fronteras. Patológicas divisiones entre pueblos que son hoy rehenes de la barbarie del poder sin límites.

Pueblos que han sabido y adorado vivir juntos hasta que la barbarie llegó para confrontarlos en las más crueles miserias.

De ahí, la preocupación y ocupación de Marina de Chateaubriand  por encontrar un camino de paz y tolerancia que nada tiene que ver con el sometimiento sino por el contrario, con el Diálogo y el Amor. Sentar, La Educación, como base. Es por ello que sus personajes, siempre entrañables y definidos en roles activos de construcción de un mundo comprometido, sin clichés, modismos y snobismos, van transitando los pasos de un camino literario que combina la ficción con la realidad.

Personajes porque están dentro de una novela. Ellos son, en realidad, los individuos mismos que buscan la salida a la cruda realidad que vive, desde hace décadas, Oriente Medio. Cada uno, deja una enseñanza y en ellas se manifiesta, a mi criterio, el absurdo de ser de la violencia para los hombres que supieron vivir fraternos.

Firme en sus convicciones y apostando siempre a la pluralidad, Marina, ensambla las religiones con calidad y traza, una línea de tiempo, asentada en un conocimiento empírico que recurre, a la novela, para relatar hechos de dolor que forman parte de la cotidiano.

Ella busca un equilibrio. Una factor de armonía para la sana convivencia. Y así fue como con su inmensa generosidad, nos dio “Las llaves”. Y con ellas, cada uno de sus lectores, cada uno de nosotros, pensamos qué hacer. Hacia dónde ir luego de tanta sangre derramada y de la que aún, se iba a ver. Por tal motivo y sin embarcarse en lo sencillo, es la misma autora quien nos abre la puerta. Quien nos escucha. Quien sabe de nuestras necesidades.

Una puerta en la que la figura de Su Santidad Francisco está vigente de manera implícita. Una puerta que se abre en su tercera obra de arte, “EL ARROZ Y LAS FLORES”y que encuentra, maravillosas respuestas en el Tao. Ese método, doctrina o camino que da orden y equilibrio. Dos instancias, imperiosamente necesarias en el mundo de la ultra modernidad.

Y a través de el, y bajo el amparo de exquisitas descripciones sensoriales, el amor y la amistad, vuelven a hacer sendero. Terminan de delinear, con más contenidos sólidos, la trilogía. Aquí, la autora, tiene claras respuestas. No se detiene. Avanza.

“EL ARROZ Y LAS FLORES” es la novela que revela los interrogantes que pueden haber quedado de la segunda. Y da, sin lugar a dudas, rienda suelta, durante el fantástico camino de la seda, a todo aquello que en primera instancia, tuvo como escenario testigo a la Patagonia Argentina.

Crítica por momentos del facilismo de ciertos enlaces espirituales, y contundente en sufundamentación del Tao como vía, la escritora nos deleita en el dinamismo de su prosa. Es que Marina de Chateaubriand nos lleva a recorrer el mundo no solo desde la pintura que logra con sus detalles inspiradores sino que también, nos invita a reflexionar con crudeza en los diferentes lugares que van marcando el ritmo de un mundo que ha iniciado un proceso de cambio pero que aún necesita, de preparación, para poder captar y adaptar lo que viene sin más odios. Sin miedos.

Audrey Bernard La Forette






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